Hablar de la familia es algo que comúnmente hacemos en el
diario vivir, siendo nuestros amigos el
primer grupo que conoce a nuestra familia, cómo actúa y cómo se comportan.
La palabra Metagenealogía, nos traslada a ir a un más allá
de nuestras raíces o de nuestros creadores, conociendo quienes han sido, que
han hecho y porqué lo han hecho, y determinar el impacto y consecuencias que
esto genera en nuestra vida y conducta para luego poder liberarnos de bien sea
una trampa o querer el tesoro que ha sido de familia.
Conocer la familia
trasciende al punto de llegar a un cambio profundo y conocer nuestro
verdadero ser y abandonar todo lo que pensamos que éramos pero que en realidad
no somos. Poder conocer a la familia empezando por los Bisabuelos que es un
punto de partida clave y que determina las conductas de las cuales somos
presos. La memoria familiar incluye doctrinas religiosas, recetas,
pensamientos, ideas políticas moral y ética que siempre seguimos que nos dicen
que sigamos, pero nunca nadie nos enseña su significado, su origen, su función
y su filosofía de existir.
Entrar en la mente familiar es algo que nos ayuda a mejorar
desde el momento en que generamos conciencia de que algo anda mal y no todo
puede ser como nos dijeron que era, es la fórmula del cambio, tu cambias cuando
empiezas a cuestionarte sobre la vida y sobre el porqué de todo lo que piensas
que eres; cuando uno empieza en el autoconocimiento se empieza a dar cuenta de
que todo lo que en su vida funcione mal es por decirlo así culpa de la familia
y de la educación que estos nos impusieron. Para comprender mejor de este
sistema entendamos que la familia funciona bajo el modelo de clan, y el cual
usted es un miembro que tiene que pertenecer a este clan y si usted es un poco
diferente a todos aquellos miembros ya se corre el riesgo de ser expulsado de
ese clan; un ejemplo latente en las familias de Bogotá, es aquella persona que
se hace tatuajes y viste diferente, siendo que su familia es de una doctrina
religiosa y ética que los mantiene sumisos en tabúes que sólo reprimen su
mente, este personaje es criticado y marginado por el resto de personas del
clan que ni por un instante se han sentado con el a conversar sobre porqué
actúa así.
La mayoría de clanes o familias son tóxicas y generan a
futuro desde que somos niños secuelas que parecen en principio irreparables
pero acudiendo a métodos diferentes de psicoanálisis se pueden cambiar. Un
ejemplo clásico de una familia tóxica es mujeres que tienen que llegar vírgenes
al matrimonio, salir de casa en edades adultas avanzadas cuando se tenga un
equilibrio económico, prácticas religiosas rígidas, y determinados pensamientos
que lo único que hacen es mutilar nuestro ser y deprimirnos en esta sociedad.
Muchos de nosotros desde que somos niños nuestras familias
son quienes nos programan para ser como somos y permanecer presos al clan,
empezando por el nombre, existen varias familias dónde hay personas que llevan
el nombre de sus abuelos e incluso bisabuelos, hermanos que tienen el mismo nombre
acompañado de otro, nombres por la misma inicial, estos nombres repetidos nos
programa desde entonces para repetir conductas en la familia, un ejemplo si la
abuela se llamaba María, la niña que nacerá o sea su nieta se llamará María, en
este caso ya por el mismo nombre tendrán las dos una conexión y será la
repetición una de la otra. A parte del nombre hay más cosas que nos hacen
repetirnos en la familia, por ejemplo la profesión, trabajar en la misma
empresa, la cantidad de hijos, etc.
Las repeticiones son malas en el sentido de que partiendo
que cada ser es único e irremplazable, no podemos desarrollar nuestro propio
juicio sino que tenemos que repetir el que nos han dicho, si esto no sucede
implica nuevamente estar en riesgo de ser expulsado del clan.
continúa la próxima entrada.