2 de diciembre de 2014

¿Tesoro o Trampa?

Esta entrada constituye el aprendizaje que he tenido tras leer el libro de Metagenealogía de Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa.


Hablar de la familia es algo que comúnmente hacemos en el diario vivir, siendo  nuestros amigos el primer grupo que conoce a nuestra familia, cómo actúa y cómo se comportan.

La palabra Metagenealogía, nos traslada a ir a un más allá de nuestras raíces o de nuestros creadores, conociendo quienes han sido, que han hecho y porqué lo han hecho, y determinar el impacto y consecuencias que esto genera en nuestra vida y conducta para luego poder liberarnos de bien sea una trampa o querer el tesoro que ha sido de familia.

Conocer la familia  trasciende al punto de llegar a un cambio profundo y conocer nuestro verdadero ser y abandonar todo lo que pensamos que éramos pero que en realidad no somos. Poder conocer a la familia empezando por los Bisabuelos que es un punto de partida clave y que determina las conductas de las cuales somos presos. La memoria familiar incluye doctrinas religiosas, recetas, pensamientos, ideas políticas moral y ética que siempre seguimos que nos dicen que sigamos, pero nunca nadie nos enseña su significado, su origen, su función y su filosofía de existir.

Entrar en la mente familiar es algo que nos ayuda a mejorar desde el momento en que generamos conciencia de que algo anda mal y no todo puede ser como nos dijeron que era, es la fórmula del cambio, tu cambias cuando empiezas a cuestionarte sobre la vida y sobre el porqué de todo lo que piensas que eres; cuando uno empieza en el autoconocimiento se empieza a dar cuenta de que todo lo que en su vida funcione mal es por decirlo así culpa de la familia y de la educación que estos nos impusieron. Para comprender mejor de este sistema entendamos que la familia funciona bajo el modelo de clan, y el cual usted es un miembro que tiene que pertenecer a este clan y si usted es un poco diferente a todos aquellos miembros ya se corre el riesgo de ser expulsado de ese clan; un ejemplo latente en las familias de Bogotá, es aquella persona que se hace tatuajes y viste diferente, siendo que su familia es de una doctrina religiosa y ética que los mantiene sumisos en tabúes que sólo reprimen su mente, este personaje es criticado y marginado por el resto de personas del clan que ni por un instante se han sentado con el a conversar sobre porqué actúa así.

La mayoría de clanes o familias son tóxicas y generan a futuro desde que somos niños secuelas que parecen en principio irreparables pero acudiendo a métodos diferentes de psicoanálisis se pueden cambiar. Un ejemplo clásico de una familia tóxica es mujeres que tienen que llegar vírgenes al matrimonio, salir de casa en edades adultas avanzadas cuando se tenga un equilibrio económico, prácticas religiosas rígidas, y determinados pensamientos que lo único que hacen es mutilar nuestro ser y deprimirnos en esta sociedad.

Muchos de nosotros desde que somos niños nuestras familias son quienes nos programan para ser como somos y permanecer presos al clan, empezando por el nombre, existen varias familias dónde hay personas que llevan el nombre de sus abuelos e incluso bisabuelos, hermanos que tienen el mismo nombre acompañado de otro, nombres por la misma inicial, estos nombres repetidos nos programa desde entonces para repetir conductas en la familia, un ejemplo si la abuela se llamaba María, la niña que nacerá o sea su nieta se llamará María, en este caso ya por el mismo nombre tendrán las dos una conexión y será la repetición una de la otra. A parte del nombre hay más cosas que nos hacen repetirnos en la familia, por ejemplo la profesión, trabajar en la misma empresa, la cantidad de hijos, etc.


Las repeticiones son malas en el sentido de que partiendo que cada ser es único e irremplazable, no podemos desarrollar nuestro propio juicio sino que tenemos que repetir el que nos han dicho, si esto no sucede implica nuevamente estar en riesgo de ser expulsado del clan.

continúa la próxima entrada.