Para
empezar hay que definir qué es el inconsciente según un diccionario de
psicología:
Inconsciente: Corresponde al estrato
virtual mas profundo del aparato anímico. Sus contenidos no llegan directamente
a la conciencia. Se sabe de su existencia por inferencia, es decir a través de
sus manifestaciones; éstas pueden ser los chistes, los sueños, la creación
artística, mitos, cuentos infantiles y su forma más característica es la de
enfermedad mental.
La
sociedad hoy por hoy se encuentra enferma emocionalmente, porque vivimos presos de una cárcel donde la manipulación de
las emociones es el pan de cada día. De hecho si se analiza la situación de
cada individuo, se puede observar que vive atrapado en una infelicidad consigo
mismo, porque no somos consientes de lo que estamos haciendo; la mayoría de
gentes por lo general dirán que son consientes de sus estados, que ellos hacen
lo que quieren porque así lo han decidido.
Como
individuo se permanece en estados incorrectos de conciencia, esto quiere decir
que por ejemplo: una persona que está en su casa frente al computador y suena
el timbre, probablemente de un brinco de susto y haya tenido un episodio que la
ha dejado fuera de control. Un estado equivocado es no tener una conciencia de la
existencia en este eterno presente. Vivimos equivocados por ende los actos y
pensamientos son equivocados.
Esto
radica en lo que se llama el inconsciente colectivo, que hace que la mente viva
presa de creencias e ideas que se asumen como propias, y que constantemente
taladran esas voces interiores que no dejan de hablar y hablar que conducen a
mantener al individuo en estados alterados de su conciencia.
Hablar
de esto, es considerado importante, para empezar el diagnóstico y conocer la
situación incorrecta en la que se vive. Lo primero es iniciar a tener un nivel
de auto análisis, reconociendo que se está enfermo y hacer una lista de las
dolencias emocionales y conductuales en las que se vive. Poe ejemplo yo soy una
persona que le cuesta llegar a tiempo a una cita o lugar de trabajo, para esto
debo reconocer que tengo un defecto que se llama pereza y para dejar la pereza
es necesario levantarme de la cama a tiempo y hacer optimizar el tiempo para
que las actividades que voy a desarrollar se puedan cumplir. En el caso de un
hombre que se la pasa pensando en mujeres, vive con su mente lujuriosa, este
hombre para evitar este tipo de conductas puede empezar por dejar de mirar a
las mujeres e imaginarlas desnudas en su cama.
Esta
lista de defectos psicológicos o auto análisis es la base para empezar a buscar
libertad de la cárcel en la cual se permanece o ese inconsciente colectivo del
que se hace parte. Jung definió el inconsciente colectivo como el conjunto de
ideas y recuerdos que pertenecen a toda la humanidad y que son fruto de
recuerdos acumulados tras las experiencias de varias generaciones.
Es
colectivo en el sentido que constituye un rasgo genérico del hombre, es decir
es compartido por todos los miembros de la especia humana, poseyendo una
realidad psíquica anterior a la experiencia personal. Esta definición reafirma lo anteriormente
dicho, el inconsciente colectivo es un conjunto de experiencias que tenemos
grabadas, que hacemos y repetimos porque son parte más de una tradición que de
un constructo propio.
La
invitación es entonces, empezar a generar conciencia sobre nuestra existencia,
preguntándonos a cada instante sobre el ¿porqué estamos aquí y ahora?, ¿quien
soy? ¿qué estoy haciendo? ¿dónde estoy?. A medida que este trabajo sobre sí
mismo se incremente es más fácil empezar a domar nuestras emociones y
finalmente dejar de poseerlas. Porque frecuentemente decimos que cómo somos
humanos tenemos emociones, pero esto no es todo, a través de la historia la
filosofía mística y ocultismo, han propuesto que el ser humano tiene cuatro
centros que lo componen, siendo estos: el intelecto, las emociones, el centro
instintivo o sexual/ creativo, y el centro material o físico. Al decir que se
deje de ser emocional, es poner en el mismo eje los cuatro centros y no andar
desviados porque estás desviaciones de la personalidad es lo que mantiene al
hombre moderno en la infelicidad de sus días.