El mundo y nuestras vidas están encasilladas en problemas dónde la mayoría de las veces la solución se basa en decir Si o decir No, y aceptamos lo que venga sin saber que todo lo que nos sucede es producto de nuestros pensamientos.
Popularmente las personas de nuestra familia, amigos y conocidos hacen un ritual llamado matrimonio dónde el "si, acepto" es una aceptación a una felicidad que llaman amor de pareja y su felicidad se limita únicamente a los actos compartidos en la relación y no en aceptar ser feliz consigo mismo para estar bien con todo lo que nos rodea.
El "Si. Acepto" en mi vida es un aceptar que para ser feliz debo aprender a conocerme y partir del hecho que soy infeliz; que nada de lo que me han dicho que es felicidad lo siento y que esta infelicidad se debe a tan sólo mentiras que he creído desde mi infancia, el aprender a conocerme, dejar el pasado en donde está pasado y el futuro no desearlo, vivir un ahora un único y verdadero momento que es el presente, un presente en donde el aceptar ser feliz trae lágrimas, emociones encontradas y lo más difícil de todo enfrentarme a lo que no soy pero que creo que soy "Mi ego", destruir el ego es uno de los pasos más firmes que puede incurrir en el viaje de ser feliz.
Mi felicidad la construyo yo, pero para descubrir quien soy yo debo empezar a conocerme y descubrir la "plenitud cósmica" que llamaré así para no olvidarlo.
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