28 de septiembre de 2014

Los Decadentes

La sociedad hoy por hoy se queja por todo, siempre vemos a las personas quejarse de los políticos, gobernantes, televisión, transporte y todos los demás aspectos que compartimos en común o que son iguales para la comunidad; unos se quejan de las injusticias sociales mientras otros disfrutan de todos los lujos posibles.

He llamado este artículo "Los Decadentes" porque cada vez estamos más decadentes como ser humano; sentimientos de envidia, odio, rencor, venganza, irrespeto,  entre otros nos hacen estar mal con nosotros mismos y se ve reflejado en el comportamiento de la sociedad. 

Sin embargo, hoy en día cada uno sólo se fija en sus intereses, nadie ya es solidario porque siempre se juzga antes de ayudar y no se ayuda sin obtener un beneficio a cambio. La sociedad de consumo hace que nuestra mente se encapsule cada día más, por ejemplo en estos días nuestra querida marca de gaseosas Coca-Cola y su forma tan "emotiva de vender felicidad" lo hace poniendo el nombre de las personas en una botella, y esto es un sentido de auto realización, marcas y productos siempre entrando en la mente de los consumidores y como no saben buscar su felicidad creen que consumiendo, las mejores marcas, productos suntuosas y lugares más lujosos son mejores personas que alguien de menos recursos económicos. 

Somos una sociedad decadente, dónde nadie identifica el significado de palabras como amor, sentido de la vida, amistad y menos felicidad; somos entes caminando porque vemos a los demás, somos así porque nos han dicho que así somos, pero en medio del caos son muy pocos los que se están buscando sentido a la vida, los que realmente quieren el bien para la humanidad, aquellos que se dedican a buscar su ser interior, alcanzar lo maravilloso de la iluminación y sentir amor cósmico. 

La invitación es sentarnos a reflexionar sobre nuestro sentido de existencia, ¿para qué venimos en esta forma de vida humana? ¿cual es nuestro propósito en la vida?, y no vivir por vivir, respirar por respirar, es hallar sentido a cada una de las cosas que hacemos, decimos y pensamos, ser felices y comprender que el cambio no es nada negativo, por el contrario el cambio siempre nos va a hacer mejor en todo aspecto.

18 de septiembre de 2014

¿En dónde estás felicidad?

Siempre estamos en la lucha constante de preguntarnos dónde está la felicidad, pero nunca nos preguntamos qué nos hace infelices. Nos encontramos como ser individual pero siempre percibimos la presencia de dos fuerzas en nuestra vida, por denominar la fuerza de la voluntad, que nos mantiene activos y seguros de nosotros y la fuerza pasiva, que siempre nos detiene y nos hace dudar de cada decisión que se va a tomar.

Nuestra felicidad la concebimos de los patrones que nos han enseñado en casa o de lo que percibimos a nuestro alrededor, a continución una breve descripción de modelos de felicidad que la sociedad de consumo y heredada nos ha hecho creer.

1. La felicidad en pareja: Frecuentemente amigos, hermanos, primos y demás familiares tienen su vida de pareja ya resuelta y creemos que eso los hace felices, vivir casados, en un hermoso, tierno y cálido hogar, dónde nacen y crecen los hijos y dónde todo aparentemente suele marchar bien fuera de los problemas que toda pareja y núcleo familiar pueda tener. La otra cara de este modelo de felicidad depende de la relación de novios que lleva muchos años y que ellos se complementan y viven felices cada uno en su casa y con sus padres por lo general.

2. La felicidad a solas: Pensamos que una pareja no nos hace felices, pero tampoco infelices, se ha decidido vivir a solas y rodeados de amistades en los grupos sociales de pertenencia como la oficina o lugar de trabajo o lugar de estudio, se prefiere pasar el tiempo en actividades varias con personas diferentes o a los que se ha llamado amigos. Esta felicidad suele acompañarse de vacíos emocionales pero no se demuestran ante la sociedad.

3. La felicidad cósmica: es la felicidad a la cual todos debemos aspirar, no irse por ninguno de los extremos mencionados anteriormente la felicidad que sólo me pueden dar los lazos afectivos o la felicidad que puedo sentir disfrutando de la libertad individual. La suprema felicidad nos lleva a comprender la coexistencia de todo a nuestro alrededor, aprender a amar a todas las personas y por fin comprender que todo lo que siembro positivo y bueno en mi vida da bellos y hermosos frutos y así gozar de un equilibrio mental, emocional, creativo y material.





15 de septiembre de 2014

Autobiografía en Collage

Saber quien soy y porqué soy lo  que soy, han sido preguntas muy difíciles de responder para mí, porque el auto-conocimietno como ser es una tarea muy difícil que en esta era de la sociedad de consumo desenfrenada queda muy atrás y no es algo de lo que la mente quiera ocuparse; tener las condiciones psicológicas de enfrentarse así mismo, para conocer sus defectos, mentiras, ego y patrones de conducta que nos hace ser alguien que realmente no somos pero que queremos conocer. 

Hacer una autobiografía en dónde se puedan conocer sus sueños, miedos y momentos de vida que hemos tenido como la infancia, adolescencia, la vida con nuestra familia y padres para poder entender y generar un poco de conciencia para así tomar la decisión de cambiar la vida que llevamos y poder descubrir el ser tan maravilloso que habita en cada uno. 

En una técnica como lo es el collage, hago evidencia de una autobiografía ilustrando momentos, personas y sueños que en momentos de la línea que llamamos tiempo quedan registrados como lo son el pasado, presente y futuro.




12 de septiembre de 2014

Escritura Automática

La escritura automática nos lleva a escribir pensamientos que vivimos en muestro presente y lo que podemos estar observando, pensando o sintiendo. 

Este ejercicio fue realizado en un lugar mágico.

Amarillos no de felicidad sino por su ropa, llenos de miedo y con afán enorme por cumplir con deberes que les han impuesto, risas, cantos, anécdotas e historias entre todos comparten.

Sus fantasías mentales, que por culpa del miedo no se dan cuenta que las pueden realizar.

Muchas mentes puras y otras un poco más contaminadas, cada sonrisa esconde miedos y su sonrisa su mejor escudo , obligados a pensar que son felices con lo que en la escuela les enseñan o lo que en casa les dicen que es felicidad. 

Escudos de amargura son la otra parte de los presentes, son tal vez los más nobles y sensibles, pero sus seres los han callado, volviéndose retraídos y agresivos con su entorno. En todos la pregunta es la misma día tras día los persigue, pero miedo no los abandona, las dos polaridades de su existencia no los deja avanzar o seguir con la cuestión, todos su misma pregunta ¿por qué esta escuela y no la otra? cuando lo ideal sería que preguntaran ¿por qué estoy aquí?...

10 de septiembre de 2014

Si. Acepto!

El mundo y nuestras vidas están encasilladas en problemas dónde la mayoría de las veces la solución se basa en decir Si o decir No, y aceptamos lo que venga sin saber que todo lo que nos sucede es producto de nuestros pensamientos. 

Popularmente las personas de nuestra familia, amigos y conocidos hacen un ritual llamado matrimonio dónde el "si, acepto" es una aceptación a una felicidad que llaman amor de pareja y su felicidad se limita únicamente a los actos compartidos en la relación y no en aceptar ser feliz consigo mismo para estar bien con todo lo que nos rodea.

El "Si. Acepto" en mi vida es un aceptar que para ser feliz debo aprender a conocerme y partir del hecho que soy infeliz; que nada de lo que me han dicho que es felicidad lo siento y que esta infelicidad se debe a tan sólo mentiras que he creído desde mi infancia, el aprender a conocerme, dejar el pasado en donde está pasado y el futuro no desearlo, vivir un ahora un único y verdadero momento que es el presente, un presente en donde el aceptar ser feliz trae lágrimas, emociones encontradas y lo más difícil de todo enfrentarme a lo que no soy pero que creo que soy "Mi ego", destruir el ego es uno de los pasos más firmes que puede incurrir en el viaje de ser feliz.

Mi felicidad la construyo yo, pero para descubrir quien soy yo debo empezar a conocerme y descubrir la "plenitud cósmica" que llamaré así para no olvidarlo.